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Villa de Orgaz

FACCIÓN PALILLOS


 

Sumario
La Facción de los Palillos
Ataque de la Facción Palillos, 25 de febrero de 1839
Cuadro conmemorativo, 1862
Monolito en recuerdo a las víctimas, 1879
Enterrados en Orgaz, 1905

Documentos
Memoria de Don Anselmo de la Cruz, 1851
A la memoria de los hijos de Orgaz sacrificados ... 1903
Breve reseña de las víctimas, 1906

Ataque de la Facción Palillos
25 de febrero de 1839

 

... ocurrió el 25 de febrero de 1839, a las seis de la mañana.  El pueblo de Orgaz había jurado lealtad a la reina Isabel II y luchar en su favor en contra de los carlistas y de cuantos opositores encontraran al paso.  Y ese día y a esa hora, el vigía de la torre del castillo dio las cuatro campanadas con  que avisa a  sus paisanos de que había facciosos por los alrededores, cerquita del cerro Polaina .  Después de una reunión tan breve como urgente, los milicianos no tardaron en salir en persecución de los intrusos.  Mas ello era una celada, porque en los corrales de Silvestre , uno de los perseguidos dio la señal de un tiro y, de improviso, aparecieron mas de doscientos carlistas entre la maleza.  Allí mismo mataron a veinticinco orgaceños y capturaron a quince y los llevaron a Porzuna, desde donde hubieron de regresar a Orgaz tan sólo cinco.  No contentos con todo ello los facciosos, entraron en la villa y mataron a otros diez...
(
Fernández, J.J.: La Muy Noble, Leal y Antigua Villa de Orgaz.- En Toledo tierras y pueblos, n. 7, 1998, p. 8-12)



Precedentes.

Desencadenada la Primera Guerra Carlista, a causa de la lucha por la sucesión al trono español entre los partidarios de Isabel, hija de Fernando VII y los carlistas partidarios del infante D. Carlos María Isidro de Borbón, hermano del rey, el municipio de Orgaz estuvo posicionado con los isabelinos frente a los carlistas.

Milicia Nacional. Por la Reina y la Libertad
(Historia de la Milicia Nacional española contemporanea.-- Madrid: Imp. Pedro Mora y Soler, 1884)

En Orgaz, como en otros pueblos, se organizó para su defensa la Milicia Nacional, preceptuada por la Constitución del año 1837. Miembros de la Milicia vigilaban durante la noche las puertas de entrada de la población, y durante el día había en la torre de la Iglesia un centinela encargado de avisar al vecindario, por medio de cuatro campanadas, la presencia de cualquier peligro, a cuya señal se reunían los milicianos, y comandados por sus jefes se aprestaban a la defensa.

Así ocurrió el 22 de marzo de de 1837. Estando de Jefe de día Ignacio Sánchez Illescas, alcalde constitucional de la villa de Orgaz, con varios varios voluntarios nacionales, Domingo Dorado, Manuel Esteban, Celestino Perea y Tomás Carbonell, hicieron prisionero al faccioso orgaceño Eugenio Rodriguez, apodado El Manchego, que había llegado a la villa y estaba escondido en la casa de sus padres, situada extramuros de la población:

«Orgas 24 de marzo
En la noche del 22 del corriente, estando de jefe de día el señor regidor del ayuntamiento constitucional de esta villa de Orgaz Ignacio Sánchez Illescas, con sospechas que tuvo de que había de venir algunas noches a los extramuros de esta población el faccioso asesino y ladrón Eugenio Rodríguez, titulado el Manchego, se avistó con los valientes y decididos voluntarios nacionales de infantería de esta población Domingo Dorado, Manuel Esteban, D. Celestino Perea, de edad de catorce años, y Tomás Carbonell, se dirigió con éstos a registrar varias casas de los extramuros, siendo una de ellas la de los padres del faccioso, que a pesar de la exposición que manifestaba fue registrada, en la que se halló debajo de una cama al relacionado faccioso, con una carabina cargada y su canana, y no obstante a verle en tal disposición con el arma en la mano, se arrojaron e señor regidor y nacionales sobre el asesino al grito de viva Isabel II, y al ver este tal decisión se entregó, y fue conducido a la cárcel nacional, en donde  se le está siguiendo sumaria. Todo lo que sé anuncia para que a imitación de estos valientes nacionales no recelen los demás de su clase de perseguir y celar a tan vil canalla, pues el delito que sobre si tienen les hace cobardes e incapaces de resistirse al oír la voz de ISABEL.»
(1)

Tenemos noticias de que en el último trimestre de 1837 efectivos de la Partida Palillos tenían su cuartel en Marjaliza, según el testimonio de José María Gallego, capitán de la Tercera Compañía del Cuarto Batallón de la Milicia Nacional de la provincia de Toledo, vecino de Yébenes, que el 8 de noviembre de 1937, comunica cómo sus hombres atacaron a la Partida de Palillos que les hostigaba desde Marjaliza:

«En la tarde del dia anterior, y como a la una de ella, exaltados como siempre lo han estado los valientes que tengo el honor de mandar, y cansados de ver que en el pueblo de Marjaliza existe el cuartel general o depósito de las facciones de Jara y Palillos, hace mas de dos meses, sin ser incomodados de nadie, se empeñaron en pasar a hostilizarlos ...» (2)

El acuartelamiento en Marjaliza, les hacía más fácil y cómodo a los Palillos ejercer el hostiguamiento y la incursión en las poblaciones de Orgaz, Sonseca, Mazarambroz y otras. Los ataques de la Facción Palillos eran de forma tal, que en los pueblos sobre los que actuaban, como Orgaz, las labores del campo estaban limitadas a las fincas próximas a los muros de la población, porque los que se alejaban caían en poder de aquellos forajidos, que apaleaban sin consideración a los indefensos gañanes, les robaban los animales y cuantos efectos llevaban:

«En los famosos montes de Toledo aparece una de estas cuadrilla, compuesta por vecinos del los pueblos de La Guardia, Urda, Malagón, Fuente del Fresno, Villaminaya y otros, capitaneada por Rito Flores, que frecuentemente comenten todo género de tropelías, cuadrilla á  la que, pareciéndola pequeño aquel campo de acción, quizá por tenerle ya esquilmado, se traslada al término de Marjaliza, desde donde la es más fácil y cómodo ejercer la rapiña en el de Orgaz y los de Sonseca y Mazarambroz, verificándolo en forma tal, que las labores estaban limitadas á las fincas próximas á los muros de la población, porque las que separaban caían en poder de aquellos foragidos: apaleaban sin consideración á los indefensos gañanes, los robaban los animales y cuantos efectos llevaban».(3)

Carlistas ocupando una población

 


La emboscada de los Palillos a la Milicia de Orgaz


El día 25 de Febrero de 1839
una cuadrilla de los Palillos, capitaneada por Rito Flores, atacaron la villa de Orgaz.

Como a las seis de la mañana, el vigía de la torre de Orgaz hizo con la campana la señal convenida anunciando la presencia de facciosos, y acto seguido salieron en persecución de los atacantes por el camino de Arisgotas los siguientes milicianos:

Capitán   Ramón Perea de las Infantas
Tenientes   José Vallano
Manuel de la Torre
Sargentos segundos   Facundo Gómez Gutiérrez
Saturnino Sánchez Illescas
Esteban Estepa
Tambor mayor   Manuel Retorta
Cabos primeros   José María Estepa
Antonio Moreno
Domingo Dorado
 Celestino Perea
Cabos segundos    Gonzalo González
Estanislao Alameda
Gregorio Sánchez Nieto
Pascual García Calvo
 Sabas López Guerrero

Milicianos



 

Francisco Estepa
Francisco Guadalupe
Raimundo Durango
Manuel Estepa
Isaac Sánchez Barbudo
Gregorio Tembleque
Ángel Pérez Cejuela
Andrés Salgado
Benito Calvo
Manuel García Asenjo
Pedro López Romero
Hilario Corbacho
Ramón de Soto
Cipriano Pérez
Eustaquio Sánchez Zarza
Pío Gómez Gutiérrez
Rafael López
Eusebio Sánchez Barbudo
Quintín Sánchez Mancebo
Manuel Díaz De Olivas
Nicolás Rodríguez
Manuel Vallejo
Tiburcio Velasco
José Dorado
Manuel Sánchez Dehesa, regidor del Ayuntamiento

Salieron de forma algo desordenada, unos a caballo y otros a pie, sin dar tiempo a que se les incorporase su capitán Ramón Perea de las Infantas que, en unión de su hijo Celestino y de Hilario Corbacho, los siguieron a pie a una distancia considerable.

En la persecución fueron sorprendidos por una emboscada que les tendieron los de Rito Flores:

«En el camino de Arisgotas, á la parte de cerro de Polaina, divisaron los Milicianos tres faccionsos de a caballo, y suponiendo que vendrían, como otras veces, a robar las labores, determinaron perseguirlos para evitarlo, y hecho así, los facciosos hicieron una retirada larga, y al llegar al sitio conocido por los Corrales de Silvestre, que dista como seis kilómetros de esta villa, dispararon un tiro, que debía ser la señal convenida para el ataque, y al momento aparecieron 180 facciosos montados, capitaneados por el cabecilla  Rito Flores, que calleron sobre los milicianos, sin dejarlos tiempo para prepararse a la defensa. ...» (4)

Allí mismo los facciosos pasaron a cuchillo a gran parte de los milicianos orgaceños. Un pequeño grupo logró escapar y volver a Orgaz. Otros orgaceños fueron hechos prisionesros y retenidos como rehenes.

 

Ataque a la población

No satisfechos los Palillos con los crímenes perpretados, entraron en la población, donde cometieron asesinatos, robos, incendios y violaciones, con saña propia de refinados criminales, segñub las crónicas. El espanto y consternación se apoderó del vecindario, y todos procuraban refugiarse donde se creían libres de aquellos desalmados.

Puso fin a estos desastres la presencia de una columna de las tropas isabelinas, al mando de un teniente, que auyentaron a los facciosos:

«Innumerables víctimas hubieran causado aquellos seres malditos si una columna de las tropas leales, compuesta solamente de 25 individuos, al mando de un Teniente, no hubiese llegado á la población en tan críticos momentos, y enterado su Jefe de lo que ocurría, dieron el toque de paso de ataque, oído lo que por los facciosos, emprendieron la fuga, llevándose consigo á los señores». (5)

 

Asesinados en Porzuna

Los Palillos huyeron llevando consigo los rehenes, andando toda la noche fuera de camino, llegando a los montes de Porzuna, donde acamparon. Encendieron una gran hoguera, sobre la que empujaban a los rehenes por la espalda hasta hacerlos caer de bruces en la lumbre para abrasarlos los pies, las manos y la cara.

Porzuna (Ciudad Real)
Porzuna (Ciudad Real)

Venido el nuevo día hicieron a los prisioneros escribir cartas a sus respectivas familias, en las que las decían que si con toda urgencia no les remitían las cantidades que les exigían los facciosos por sus rescates, serían fusilados. Algunos familiares entregaron las cantidades pedidas como rescate, consiguiendo la liberación correspondiente.. Los demás fueron todos fusilados en la plaza pública, quedando sus cadáveres abandonados por varios días, y hubieran sido pasto de los perros si el Cura párroco de Porzuna D. Antonio Jenjo, auxiliado por alguno de sus feligreses de buena voluntad, no los hubiese conducido, ya en putrefacción, al Cementerio, donde les dio cristiana sepultura.

Sus restos fueron trasladados al cementerio de Orgaz en el año 1909.

 

Testimonio

Por su cercanía en el tiempo y por su viveza, recojo aquí el testimonio de D. Román López-Guerrero Martín de la Puerta , descendiente de una de las victimas de la Facción Palillos:

"... Voy a comenzar con un hecho de la Facción Palillos cercano a Arisgotas, a otro día del suceso, trajeron tres carretas de muertos dejándolos cerca de Orgaz. Una tía de mi abuela que era moza en aquella época, le dice al criado "mira Manuel, echa luz al candil que vamos a salir por la noche y vamos a ver a los muertos, yo quiero ver si mi novio está muerto.", "Señora ¿ pero como se atreve usted?". " Si, si yo quiero saber si mi novio está muerto y si es así quiero algún recuerdo de él". Salieron y entre los muertos se encontró al novio.

Le cortó las barbas y los dedos, estos estaban unidos a la mano en un hilito, pues cuando los de la facción palillos atacaban, iban a caballo y los que estaban en el suelo ponían los brazos sobre la cabeza para cubrirse y con el sable les cortaban las manos y los dedos. Yo los he tenido en un papel guardados hasta hace muy poco tiempo pero ya solamente eran polvo.


Cada vez que cuento otro hecho de la Facción de Palillos me dan ganas de llorar pues a un padre y un hijo que se querían mucho, como todos los padres y los hijos, se los llevaron a la Porzuna y en la plaza los desnudaron a los dos y los pusieron en pelota, atados a un árbol, uno en frente al otro por lo que el padre se avergonzaba de ver a su hijo desnudo y el hijo de ver también desnudo a su padre. "
(6)

 

Relación de las víctimas

Existen tres documentos, que se reproducen en este mismo artículo (Memoria de Don Anselmo de la Cruz; Breve reseña de las víctimas ...; A la memoria de los hijos de Orgaz sacrificados por la Partida de los Palillos ...) en los que figuran los nombres de las victimas de la Partida de los Palillos, si bien no son coincidetes en su totalidad. A continuación se reproduce una relación elaborada a partir de estos tres documentos.

Asesinados en el campo de batalla el dia 25 
 
Hilario Corbacho
Domingo Dorado.
Raimundo Durango
Esteban Estepa
Manuel Esteban Reyes
Francisco Estepa.
José María Estepa.
Gregorio Fernández Nieto
Manuel García Asenjo
Benito García Calvo
Pascual Garcia Calvo.
Facundo Gomez Gutierrez
Gonzalo Gonzalez.
Francísco Guadalupe.
Facundo Gutierrez.
Sabas López Guerrero
Pedro Lopez Romero.
Antonio Moreno.
Gregorio Nieto.
Ramon Perea.
Ángel Pérez Cejuela
Cipriano Perez Cejuela.
Antonio Perez Cejuela.
Andres Salgado.
Isaac Sanchez Barbudo.
Saturnino Sánchez Illescas
Ramon de Soto.
Gregorio Tembleque.
Manuel de la Torre.
Manuel Vallejo
Asesinados dentro del pueblo.
 
Estanislao Alameda Gonzalez.
José Dorado.
Antonio Manzano.
Antonio Moreno
Maria Mercedes Duran.
Gertrudis Perez Cejuela.
Pedro Perez Cejuela.
Cipriano Rodriguez Segovia.
Manuel Sanchez Enesa.
Eustaquio Sanchez Zarza.
Asesinados en el exterior del pueblo
 
Celestino Perea
Pedro Perea
Hilario Corbacho
Carlos Perez fusilado en una salida que hizo
Prisioneros hechos en el pueblo, que fueron asesinados posteriormente
 
Manuel Díaz Olívas
Pio Gómez Gutierrez.
Manuel Juanelo.
Rafael Lopez.
Quintin Lopez Mancebo.
Manuel Retorta.
Nicolás Rodriguez de Segovia
Eusebio Sánchez Barbudo
José Vallano.
Tiburcio (o Toribio) Velasco.
Prisioneros hechos en el pueblo, liberados tras el pago de un rescate
 
Esteban Estepa
Rafael López
Jerónimo de la Torre.
Trinidad La Serna de Pilar
Maria La Serna de Pilar
Pascual Perea de las Infantas
Pedro Perea de las Infantas
Toribio Velasco
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Tropas carlistas trasladan a prisioneros isabelinos. Grabado de Minranda
(CABELLO, D.F.; SANTA CRUZ, D.F.; TEMPRADO, D.R..M: Historia de la guerra última en Aragón y Cataluña.-- Madrid :1845)

 

__________


(1) Orgaz 24 de marzo.—En El Español, (Madrid), 28/03/1837, p. 2

(2) Toledo, 10 de noviembre.-- En Eco del Comercio, 14 de noviembre de 1837.

(3) Breve reseña que el Ayuntamiento de la muy noble, leal y antigua Villa de Orgaz hace de las víctimas inmoladas por la facción Palillos el día 25 de febrero del año 1839.- Toledo: Imprenta Escuela Tipográfica y Encuadernación Colegio de María Cristina. 1906.-- Edición electrónica de Jesús Gómez , 2002. Disponible en: www.villadeorgaz.es/orgaz-faccion-palillos-relacion.htm

(4) Ibidem

(4) Ibidem

(6) Pregón XXII Dia del Embellecimiento del Pueblo.- En el Sustanciero, 13, 2006, p. 9

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Creación: junio 2003 / Última modificación: