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CONSTITUCIONES DE LA HERMANDAD
DE LOS SOLDADOS DE CRISTO Y SU ENTIERRO
CONSTITUCION
PRIMERA.- El fin de esta congregación es que los que están
congregados en ella, miren mucho por la onra de Cristo Crucificado
y de su Santa Cruz; ha fundado sus acciones con los mandamientos
divinos, y viendo la desonra de Cristo.Por propias onras y gloriándose
en la Cruz, como la hacía allá cuando decía: mediantem absit gloriem nisim cruce nostri Jesucristi.
COSNSTITUCIÓN
SEGUNDA.- Los que de los hermanos tuvieren lugar y quisieren meditar
un rato en la Pasión de Cristo los viernes de entierro
y señaladamente, en el tiempo que hay después de
las doce del día, hasta las tres de la tarde, que es el
que Cristo estuvo pendiente en la Cruz, para servicio de Dios
y cumplirán con mayor perfección, el motivo de esta
hermandad; pero señaladamente en el Viernes Santo. Han
de asistir todos los hermanos las largas tres horas delante de
un Cristo Crucificado, que estará colocado en la Iglesia
parroquial de esta villa de Orgaz, adornado con candelabros, perfumes
y flores; en reverencia de las desonras, desamparo, desnudez y
agonía y terribles e inmensos dolores y desprecios que
padeció Nuestro Señor Jesucristo, en especial las
tres horas largas puesto en la Cruz, con tan intenso amor y paciencia
por redimir el género humano y librarnos de la muerte eterna.
CONSTITUCIÓN
TERCERA.- A se de pedir en estas tres horas, que en la Santísima
Pasión de Cristo y su muerte se entienda y fructifique
en todo el mundo y estimen y agradezcan al Señor lo que
padeció en tanto amor por nosotros, y que nos de buena
muerte. A se rogar por la conversión de todos los andan
fuera del gremio de los cristianos o de la Iglesia, y por todos
los cristianos que estén en pecado mortal, y por el sumo
Pontífice, y por la cristiandad, y especialmente delante
de su Majestad, en la villa de Orgaz en una gran estima de la
Cruz de Cristo, en los corazones de todos.
CONSTITUCION
CUARTA.- Dentro de estas tres horas, habrán sermón
acerca de los dolores e ignominias que Cristo Nuestro Señor
pasó en la cruz, o acerca de la soledad de Maria la Virgen
Santísima, viendo muerto a su hijo, y para este sermón
convidarán predicador los dichos hermanos con acuerdo del
cura de la villa.
CONSTITUCION
QUINTA.- Han de asistir los hermanos, en las tres horas, con túnicas
negras, y cada uno con su lámina al pecho, y que esté
pintada una cruz, y los sacerdotes con sobrepelliz; y acabadas
las tres horas, subiran dos sacerdotes a la Cruz, y desclavarán
el Santo Sepulcro y bajándole con una toalla grande, le
pondrán en el sepulcro y le llevarán en procesión
y haciendo el entierro de Cristo, hasta dejarle en un altar adornado
con candelas en la ermita del bienaventurado Santiago, y llevarán
la imagen de Nuestra Señora detrás del Santo Cristo.
CONSTITUCIÓN
SEXTA.- En la procesión han de ir treinta y tres hermanos
seglares, que no de haber ni más ni menos en esta Hermandad,
en onra de los treinta y tres años que Cristo Nuestro Señor
anduvo por el mundo, y todos con sus túnicas negras, y
láminas al pecho y hachas encendidas en las manos, excepto
los dos mayordomos, que el uno ha de regir la procesión
con su cetro, y el otro ha de llevar arrastrando el estandarte
haciéndole de oficio el mayor en edad y determinarse así.
Porque en este acto, donde se representa tanta humillación
del señor se ha de cuidar toda competencia, en lugares
y puestos en fila los hermanos irán delante de la Cruz
en que Cristo estaba enclavado, elevándola el mayordomo
del año del año antes, mayor de edad, y a falta
suya el otro mayordomo. Y lleve un sacerdote de los hermanos el
guión el que el cura nombrare. Irán cuatro niños
vestidos de ángeles con los pasos de la pasión y
a continuación Cristo puesto en su sepulcro en hombros
de sacerdotes, los cuales podrán ser seguidos por los hermanos
sin número determinado, y últimamente los demás
sacerdotes en el medio con el cura beneficiado de la villa,
llevando la capa que se acostumbra en semejantes procesiones.
Iran delante una caja con el Cristo, cantaran el salmo del miserere.
Acabada la procesión al tiempo de colocar o poner el Santo
Cristo en el altar cantaran los cantores aquel salmo responso
el mismo de las tinieblas del Sábado Santo "Sepulcro
domini". Y volverá la procesión a la Iglesia
dejando el Santo Cristo en la ermita de Santiago.
CONSTITUCION
SÉPTIMA.- Si algún hemano estuviera enfermo, o legítimamente
impedido, podrá poner otra persona en su lugar, que lleve
en la procesión su hacha y túnica y lámina.
El que faltare sin causa justificada o legítima, lo cual
ha de contar de esta villa y mayordomos, pague cuatro reales de
pena para los gastos de la Hermandad.
CONSTITUCION
OCTAVA.- El día de la Ynvención de la Santa Cruz,
que es el de tres de mayo, han de confesar todos los hermanos.
Y el Viernes Santo han de haber cumplido con la Iglesia, para
que estén en gracia del Señor cuando se junten a
las tres horas y a la procesión. El día de la Cruz,
por la tarde, se juntaran todos a campana tañida, para
la elección de mayordomos, en la ermita del Señor
San Andrés, los cuales han de ser dos de los cuatro; y
el cura que proponga el cura que hubiere en la villa, con votos
secretos de todos los hermanos con los mayordomos del año
anterior y escogiéndose dos de los cuatro; y el cura ha
de ser Rector perpetuo de la Hermandad, y ha de gobernarla en
compañía de los mayordomos.
CONSTITUCIÓN
NOVENA.- Cuando faltare algún hermano por muerte, o por
ausencia de asiento, será la elección de otro por
votos secretos de todos los hermanos, juntándose para este
acuerdo a campana tañida, proponiendo el cura y mayordomos
todos los pretendientes y siempre hijo del difunto o ausente,
casado o de veinte y cinco años que lo pretenda sea admitido.
CONSTITUCION
DÉCIMA.- Cuando muriera alguno de los treinta y tres soldados
de Cristo, le acompañaran los hermanos con negro sayal,
de las de la dicha hermandad e irán con ella los dichos
que señalaren los mayordomos o el cura de esta villa.
CONSTITUCIÓN
UNDECIMA.- En esta Hermandad no ha de haber caja ni se ha de pedir
limosna para ella, sino para los gastos de cada año; sino
cada uno de los treinta y tres hermanos, ha de ser obligado a
tener y conservar suya la túnica y la lámina, y
las hachas serán comunes y estarán en un arca, del
que cuidarán los mayordomos y lo demás del gasto
de cada año, será a cargo de los mayordomos. |