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El
Ayuntamiento de Orgaz, en sesión celebrada el 27
de diciembre de 1904 decidió editar esta pequeña
publicación en memoria de los orgaceños que
fueron víctimas de la Facción Palillos el
25 de febrero de 1839.
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BREVE
RESEÑA QUE EL AYUNTAMIENTO DE LA MUY NOBLE, LEAL Y ANTIGUA
VILLA DE ORGAZ HACE DE LAS VÍCTIMAS INMOLADAS POR LA
FACCIÓN PALILLOS EL DÍA 25 DE FEBRERO DEL AÑO
1839.- TOLEDO. Imprenta Escuela Tipográfica y Encuadernación
Colegio de María Cristina. 1906
DEDICATORIA
A LOS ORGACEÑOS
INMOLADOS POR LA FACCIÓN PALILLOS
EL DIA 25 DE FEBRERO DEL AÑO 1839
Grande, muy grande fue el sacrificio hecho por vosotros a favor
de la Patria, y grande, grande, muy grande es la consideración
que hacia vosotros sentimos.
Bien quisiéramos, aun á costa de lo más preciado,
aminorar las funestas consecuencias que inmerecidamente sufristeis,
nobles orgaceños; mas no siendo esto posible, nos limitamos
á dedicaros, con amor filial, este humildísimo trabajo,
con el que nos proponemos dos fines principales. Primero: que
quien le lea eleve á Dios sus plegarias por vuestro eterno
descanso. Y segundo: que permanezca vivo vuestro recuerdo en la
mente de las posteridades.
Si lo conseguimos, nos daremos por muy satisfechos.
Los individuos del ayuntamiento de Orgaz, Ramón Perea de
las Infantas.- Luciano Ruiz y Vallano.- Rafael Marañon
y Haro.- Manuel Mª Guadalupe.- José Antonio Figueroa.-
Juan Manuel Ruiz Tapiador.- Narciso Santandreu.- José Mª
García Calvo.- Demetrio Olivares.- Benigno Martín
Puerta.- Francisco Ruiz de los Paños, Secretario.
D. Francisco
Ruiz de los Paños y López Aylló, Secretario
del ayuntamiento de esta villa de Orgaz.
CERTIFICO:
que en el libro de actas de las sesiones y acuerdos de dicha corporación
y presente año, obra la ordinaria del día veinticinco
del actual, que contiene, entre otros el acuerdo del tenor siguiente:
Acuerdo.-- Por el Sr. Presidente se dirigió la palabra
en estos términos:
Sres. Concejales : Con profundo sentimiento de mi alma véome
precisado á proferir una fecha cuyo sólo recuerdo
lacera mi corazón y me entristece en gran manera, como
os entristecerá á todos vosotros cuando la oigáis,
por que de ella arranca el origen de que esta villa vista negros
crespones en señal de luto; es ... el 25 de Febrero de
1839 ... en que, como sabéis, fueron inmoladas de
una manera despiadada por la facción Palillos, mandada
por el cabecilla Rito Flores, cuarenta y cinco personas, hijas
de esta localidad; hecho nefando que debe perpetuarse para respeto
y veneración hacia las víctimas, á la par
que para baldón y escarnio de aquellos forajidos.
Dignos son aquellos mártires de que sus nombres sean esculpidos
con letras de oro en los más ricos mármoles de Carrara;
más como esto no es posible por ahora, bien á pesar
mío, me abstengo de hacer tal proposición al Ayuntamiento,
limitando ésta á que se recopilen cuantos antecedentes
sean posibles, y formando con ellos un sucinto relato de tan criminal
jornada, se mande imprimir y se reparta gratuitamente entre este
vecindario, á fin de que las generaciones venideras mantengan
vivo el recuerdo de aquellos mártires de sus libertades
venerandas y los tributen el merecido holocausto, así como
que se hagan las gestiones necesarias para obtener de las autoridades
eclesiástica y civil las oportunas autorizaciones para
exhumar las cenizas de los Milicianos nacionales de esta villa
que fueron fusilados por la facción expresada en la plaza
de la Porzuna, los cuales yacen inhumados en el atrio de aquella
Iglesia parroquial, á fin de trasladarlas á este
Cementerio católico, donde se le erigirá en su día
un mausoleo en lugar referente.
Y después que varios Sres. Concejales encomiaron con sentidas
frases el santo amor patrio de las víctimas y lo merecedoras
que son de que se les dedique un eterno recuerdo, el Ayuntamiento
acordó por unanimidad y sin discusión que se proceda
á la recopilación de datos para con ellos formar
el relato propuesto por el Sr. Presidente, que se imprimirá
y repartirá gratuitamente a este vecindario, así
como también que sin demora se dirijan las oportunas instancias
al Ilmo. Sr. Obispo y Gobernador civil de Ciudad Real impetrando
sus respectivas autorizaciones para trasladar á este Cementerio
católico las cenizas ó restos mortales de aquellos
Milicianos, cuyo gasto que origine se sufragará con cargo
al presupuesto municipal de gastos.
Y para que así conste, expido la presente, de orden y con
el visto bueno del Sr. Alcalde, en Orgaz á veintisiete
de diciembre de mil novecientos cuatro.-- Francisco Ruiz de
los Paños, Secretario.-- VºBº El alcalde, Ramón Perea.

SUCINTA
RELACIÓN DE LAS VÍCTIMAS INMOLADAS
POR LA FACCION PALILLOS EL DIA 25 DE FEBRERO DEL AÑO
1839
A la muerte del Rey D. Fernando VII estalló la guerra civil
en varios puntos de la península y los partidarios de Carlos
V, tanto tiempo reprimidos, se declararon abiertamente contra
la pragmática sanción y contra la práctica
inmemorial que aseguraba el trono de España á la
hija de aquél, Dª Isabel II.
El partido liberal se agrupó alrededor de la cuna de ésta;
el Ministerio Zea, que dirigía los negocios del Estado,
manifiesta para calmar la efervescencia, que el Gobierno de la
Reina Cristina sería la continuación del de Fernando
VII, debiendo transmitir íntegro un día a su hija
el Poder que heredara de su padre, lo cual irritó á
los liberales sin desarmar á los realistas, que se entusiasman
y propagan por haber penetrado D. Carlos en las Provincias Vascongadas,
llegando á constituir un verdadero Ejército, dirigido
y organizado por Zumalacárregui.
La guerra adquiere grandes proporciones, en la que se desplega
una crueldad nunca conocida, llegando al extremo de no dar cuartel
los partidos beligerantes, hasta que por la dedicación
de Inglaterra se celebró un convenio llamado de lord Elliot,
por el cual se estipuló que los prisioneros se canjeasen.
Los Ministros se cambian con rapidez censurable; impelidos por
la pasión prometen al pueblo lo que luego no pueden cumplir
y se produce en la Nación un tan malestar que se deja sentir
en los más apartados rincones de ella, dando ocasión
á que las gentes del mal vivir se confabulen, y á
la sombra del carlismo se arrojen en cuadrilla al campo,
donde impunemente ejercen el secuestro, el robo, la violación,
el estrupo y el asesinato.
En los famosos montes de Toledo aparece una de estas cuadrilla,
compuesta por vecinos del los pueblos de La Guardia, Urda, Malagón,
Fuente del Fresno, Villaminaya y otros, capitaneada por Rito Flores,
que frecuentemente comenten todo género de tropelías,
cuadrilla á la que, pareciéndola pequeño
aquel campo de acción, quizá por tenerle ya esquilmado,
se traslada al término de Marjaliza, desde donde la es
más fácil y cómodo ejercer la rapiña
en el de Orgaz y los de Sonseca y Mazarambroz, verificándolo
en forma tal, que las labores estaban limitadas á las fincas
próximas á los muros de la población, porque
las que separaban caían en poder de aquellos foragidos:
apaleaban sin consideración á los indefensos gañanes,
los robaban los animales y cuantos efectos llevaban.
Así las cosas, aumentaban los latrocinios á medida
que el tiempo pasaba, y convencidos, como lo estaban aquellos
bandoleros de la impunidad de sus crímenes, cada día
desplegaban mayor osadía, hasta el punto de exigir á
las Autoridades el suministro de raciones como pudieran hacerlo
las tropas leales.
En Orgaz, como en los demás pueblos, se organizó,
para su defensa, la Milicia Nacional, preceptuada por la constitución
política del año 1837, la que por turno vigilaba
de noche las puertas de entrada de la población, y durante
el día había en la torre de la Iglesia un centinela
encargado de avisar al vecindario, por medio de cuatro campanadas,
la presencia de faccioso, á cuya señal se reunían
los Milicianos, y comandados por su Jefe se aprestaban á
la defensa.
Diferentes veces habían intentado los facciosos acercarse
á la villa para realizar sus frecuentes fechorías,
pero siempre sin resultados prácticos, porque los Milicianos
los rechazaban valerosamente.
El día 25 de Febrero de 1839, como á las seis de
la mañana, el vigía de la torre hizo con la campana
la señal convenida anunciando la presencia de facciosos,
y acto seguido los Milicianos
D.
Pedro Perea de la Infantas
" Inocencio Sánchez Horneros
" Antonio Moreno
" Pedro Guadalupe
" Francisco Guadalupe
" José López Gerrero
" Sabas López Gerrero
" Jerónimo de la Torre
" Manuel de la Torre
" José Maria Estepa
" Francisco Estepa
" Esteban Estepa
" Pío Gómez Gutiérrez
" Facundo Gómez Gutiérrez
" Raimundo durango
" Saturnino Sánchez Illescas
" Manuel Moreno
" Pablo López romero
" Manuel Esteban
" Pascual García Calvo
" Isaac Sánchez Barbudo
" Eusebio Sánchez Barbudo
" Gregorio Tembleque
" Ángel Pérez Cejuela
" Benito García Calvo
" Andrés Salgado
" Manuel García Asenjo
" Pedro López Romero
" Hipólito Martín Delgado
" Domingo dorado
" Gregorio Nieto
" Ramón soto
" Cipriano Pérez Cejuela
" Manuel Vallejo
" Segismundo ruiz Tapiador
" José Vallano
" Rafael López
" Manuel Retorta
" Quintín López Mancebo
" Manuel días de Olías
" Nicolás Rodríguez de Segovia
" Toribio Velasco
" Gonzalo González
" Alejandro romero Salazar
" Mariano Sánchez Mayoral
A caballo unos,
y otros a pie salieron al campo desordenadamente sin dar tiempo
á que se les incorporase su capitán D. Ramón
Perea de las Infantas, que, en unión de su hijo d. Celestino
y de D. Hilario Corbacho, los seguían a pie á distancia
considerable.
En el camino de Arisgotas, á la parte de cero de Polaina,
divisaron los Milicianos tres facciones de a caballo, y suponiendo
que vendrían, como otras veces, a robar las labores, determinaros
perseguirlos para evitarlo, y hecho así, los facciosos
hicieron una retirada larga, y al llegar al sitio conocido por
los corrales de silvestre, que dista como seis kilómetros
de esta villa, dispararon un tiro, que debía ser la señal
convenida para el ataque, y al momento aparecieron 180 facciosos
montados, capitaneados por el cabecilla Rito Flores, que
calleron sobre los milicianos, sin dejarlos tiempo para prepararse
a la defensa, pasando á cuchillo de las manera más
sañuda, cruel y despiadada á los señores
D.
Francisco Guadalupe
" Antonio Moreno
" Sabas López Gerrero
" Manuel de la torre
" José Maria Estepa
" Facundo Gómez Gutiérrez
" Gonzalo González
" Raimundo Durango
" Saturnino Sánchez Illescas
" Manuel Esteban
" Pascual García Calvo
" Isaac Sánchez Barbudo
" Gregorio Templeque
" Ángel Pérez Cejuela
" Andrés Salgado
" Benito García Calvo
" Manuel García Asenjo
" Pedro López Romero
" Domingo dorado
" Gregorio Nieto
" Ramón soto
" Cipriano Pérez Cejuela
" Manuel Vallejo
Respetando la vida, por entonces á once más sin
otro fin humanitario que el de exigirles gruesas sumas por pus
rescates.
D.
Segismundo Ruiz Tapiador
" Alejandro Moreno Salazar, y
" Mariano Sánchez Mayoral,
salieron huyendo
á uña de caballo perseguidos por cuatro facciosos,
que llegaron hasta cerca de la puerta llamada de Belén, desde
cuyas inmediaciones se volvieron, temiendo que los milicianos, que
se hallaban en el terrado, les hicieran fuego.
Detrás de los facciosos que perseguían a
dichos señores venían corriendo otros, á
caballo de los cuales iba uno con caballo blanco; y como á
D. Ramón Perea de las infantas, que se hallaba acompañado,
como ya se dijo, de su hijo D. Celestino y d. Hilario Corbacho
y guarecidos en la peña llamada del Mochuelo, le pareció
ver en él á su otro hijo D. Pedro, dirigiéndose
al d. Celestino, le dijo: " ese es tu hermano, vamos con ellos"
y acto seguido hicieron fuego á los facciosos, sin hacer
blanco, y cargando estos sobre los tres expresados señores,
los acuchillaron hasta desmenuzarlos el cráneo.
D. José López Gerrero y D. Manuel Moreno se libraron
también por casualidad. Salió corriendo el primero
con su caballo y detrás el segundo; aquél excitaba
al animal creyéndose perseguido por un faccioso; el segundo
excitaba al suyo por no quedarse solos y los facciosos, suponiendo
a este uno de sus secuaces y que daría alcance al primero,
no los persiguieron.
D. Pedro Guadalupe, que montaba un brioso caballo, salió
hullendo con vertiginosa carrera, sin que los facciosos, que le
persiguieron hasta cerca de la población, pudieran darle
alcance. De prolongarse más la carrera, hubiera sido cogido
y muerto por éstos, porque al llegar el Sr. Guadalupe á
la puerta de su casa, cayó muerto el caballo.
No satisfechos aquellos malvados con los crímenes que acababan
de perpetrar, entraron en la población, donde cometieron
asesinatos, robos, incendios y asquerosas violaciones con saña
propia de refinados criminales.
El espanto y consternación se apoderó del vecindario,
y todos procuraban refugiarse donde se creían libres de
aquellos desalmados.
D. Estanislao Alameda y González, se refugió en
casa de D. Pascual Perea, pero habiendo sido visto por los bandoleros,
entraron y le asesinaron por la espalda.
D. Manuel Sánchez Enesa, hombre honrado y pacífico,
que se hallaba tranquilamente en su casa, al pasar de una á
otra habitación fue visto por los facinerosos, y disparándole
un tiro desde la calle quedó muerto en el acto.
Dª María Mercedes Durán llevaba de la mano
por la calle dos niños pequeños, mas esto no fue
obstáculo para que la disparasen un tiro á boca
de jarro que la dejó muerta en el acto.
Las infelices criaturas, á pesar de sus pocos años,
huyeron aterradas, refugiándose en una de las casas que,
por fortuna, se encontraba abierta.
Dª Gertrudis Pérez Cejuela, cuyo hijo Carlos asesinaron
los facciosos pocos días antes, fue también por
ellos asesinada, dejando en la orfandad varias criaturas pequeñas.
D.
Eustaquio Sánchez Zarza.
" José Dorado
" Pedro Pérez Cejuela
" Cipriano Rodríguez, y
" Antonio Moreno,
Fueron asesinados
también, dentro de la población, sin defensa alguna.
Dª María y Dª Trinidad de la Serna fueron también
víctimas de la rapiña de aquellos rufianes. Entraron
en su casa á viva fuerza y sin consideración á
su sexo, las trataron con extrema crueldad y las robaron una gruesa
cantidad.
A D. Pascual Perea de las Infantas le llevaron secuestrado, rescatándose
mediante la entrega de 7.500 pesetas.
A una honrada mujer, cuyo nombre no hace al caso, la violaron
de la manera más horrible que imaginarse puede. Mientras
cuatro la sujetaban, los demás, que eran en gran número,
satisfacían su brutal apetito, dejándolo exánime.
Innumerables víctimas hubieran causado aquellos seres malditos
si una columna de las tropas leales, compuesta solamente de 25
individuos, al mando de un Teniente, no hubiese llegado á
la población en tan críticos momentos, y enterado
su Jefe de lo que ocurría, dieron el toque de paso de ataque,
oído lo que por los facciosos, emprendieron la fuga, llevándose
consigo á los señores.
D.
Pedro Perea de las Infantas
" Jerónimo de la Torre
" Pío Gómez Gutiérrez
" José Vallano
" Rafael López
" Eusebio Sánchez Barbudo
" Manuel Retorta
" Manuel Díaz de Olias
" Nicolás Rodríguez de Segovia
" Toribio Velasco
" Esteban Estepa
Andando toda
la noche fuera de camino y entre ásperas breñas, llegaron
a los montes de la Porzuna, donde acamparon.
Encendieron una muy grande hoguera, y como las personas que llevaban
prisioneras habían hecho la marcha á pie, sin alimentarse
y no tenían costumbre de andar entre el monte, llegaron
descalzos, con los pies ensangrentados, las ropas hechas
girones, transidos de dolor por las escenas pasadas y ateridos
de frío, razón por la que, los infelices, procuraban
acercarse á la lumbre para conseguir la reacción
y aminorar en parte los tormentos de aquella noche tan cruda como
las del Polo Norte.
El lamentable estado y triste situación de aquellos indefensos
secuestrados, ni sus juveniles rostros y buen porte, en que se
echaba de ver su buena educación y complexión, incapaz
de resistir tales vejámenes, no fueron bastantes para mover
á compasión el empedernido corazón de aquellas
hienas, sus verdugos; antes bien, se complacían en herirlos
despiadadamente de palabra y obra, empujándolos por la
espalda hasta hacerlos caer de bruces en la lumbre para abrasarlos
los pies, las manos y la cara.
¡Más parecía aquello un festín infernal
donde Satanás se solazara martirizando el cuerpo
de los condenados que una reunión de hombres!
Cuando un ser de la especie animal ataca á otro, y este
no se defiende, aquel le abandona como movido á compasión.
En cambio, aquellos hombres depravados se ensañaban más
y más en sus víctimas á medida que veían
decaer en ellas la entereza propia del hombre.
Venido el nuevo día hicieron á los prisioneros escribir
cartas á sus respectivas familias, en las que las decían
que, con toda urgencia no les remitían las cantidades que
les exigían los facciosos por sus rescates, serían
fusilados.
Inenarrables son las desgarradoras escenas que tuvieron lugar
en el seno de las familias de los prisioneros al saber el inminente
peligro en que se hallaban éstos, porque tenían
la persuasión de que, aun entregando las cantidades pedidas,
serían fusilados.
Los que tenían medios materiales se apresuraron a
remitir la suma exigida, y los que no tuvieron forzosamente
que resignarse, bien á pesar suyo, y abandonar á
aquellos seres queridos á la ventura, esperando de un momento
á otro la fatal noticia de que habían sido asesinados.
D.
Pedro Perea de las Infantas fue rescatado por 25.000 pesetas.
" Jerónimo de la Torre por 5.000 pesetas.
" Rafeal López que entregó 7.5000
pesetas.
" Esteban Estepa 750, y
" Toribio Velasco 250,
fueron, no obstante, fusilados
con sus compañeros de infortunio
D.
Pío Gómez Gutiérrez
" Eusebio Sánchez Barbudo
" José Vallano
" Manuel Díaz de Olías
" Manuel Retorta
" Quintín López Mancebo, y
" Nicolás Rodríguez de Segovia.
Momentos antes de morir, D. Pío Gómez Gutiérrez
exortó á sus compañeros para que se arrepintiesen
de sus culpas y pecados, confiando en que si morían con la
resignación debida, dios elevaría sus almas á
la mansión celestial.
Desde entonces renació en aquellos inexpertos jóvenes
el valor y la serenidad, y como inspirados por un poder divino,
murieron con la resignación propia del justo.
Estos malogrados patricios fueron fusilados en la plaza pública,
sin tiempo para confesarse, cuyos cadáveres quedaron abandonados
por varios días, y hubieran sido pasto de los perros si
el caritativo Teniente cura de la Porzuna D. Antonio Jenjo, auxiliado
por alguno de sus feligreses de buena voluntad, no los hubiese
conducido, ya en putrefacción, al Cementerio provisional,
donde los dio cristiana sepultura.
Desde aquella fecha, el ayuntamiento de Orgaz, costea anualmente,
en iguales día y mes al que acaecieron tales desgracias,
solemnes honras fúnebres por el eterno descanso de las
almas de los inmolados y reparte limosnas á los pobres
de la localidad, habiendo erigido un hermoso cuadro conmemorativo,
pintado al óleo por el Sr. Madrazo, que se custodia con
gran veneración en el salón de sesiones, y no satisfecha
con esto la misma Corporación ha conseguido trasladar al
Cementerio católico de esta villa, con gran pompa y solemnidad,
los restos mortales de aquellos desgraciados, habiendo construido
un mausoleo donde dignamente reposan.
R.I.P.
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Forma de citar esta edición:
Breve reseña que el Ayuntamiento de la muy noble, leal y antigua Villa de Orgaz hace de las víctimas inmoladas por la facción Palillos el día 25 de febrero del año 1839.- Toledo: Imprenta Escuela Tipográfica y Encuadernación Colegio de María Cristina. 1906.-- Edición electrónica de Jesús Gómez , 2002. Disponible en: www.villadeorgaz.es/orgaz-faccion-palillos-relacion.htm
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