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Se rodó "El viaje a ninguna parte"


 

Sumario:
Se rodó en Arisgotas y Orgaz
Juana, la mano derecha de Fernán Gómez Flecha


 

Juana, la mano derecha de Fernán Gómez
"El viaje a ninguna parte" (1986)


Juana Martín-Maestro, alcaldesa de Arisgotas durante 24 años, fallecida en febrero de 2023 cuando tenía 56 años, fue la colaboradora imprescindible que Fernán Gómez encontró para su rodaje. Juana, siendo joven, hizo trabajos de utilería, atrezo, casting de extras, etc., tal como ella misma nos contó en estos pequeños relatos:

Foto: Santiago Gómez

Primer contacto con Fernán Gómez en Arisgotas

A primeras horas de la tarde de un día de 1985, Juana, como era su costumbre, se dirigía en el Renault-8 de su entonces novio y después marido, Javier, a la vecina localidad de Mora, donde trabajaba en una fábrica de camisas. Al pasar por la plaza de Arisgotas se llevó una grata sorpresa: dos personas, un hombre y una mujer, contemplaban con detenimiento la iglesia en la que se guarda la imagen de la virgen de la Candelaria, patrona de la localidad.
"¡Mecagüendios, si ese es Fernando Fernán Gómez!", pensó Juana con asombro.
Con el arrojo y el desparpajo que le caracterizaban, detiene el coche y se dirige a los forasteros:
--"Buenas tardes. ¿Venían buscando algo?"
Haciendo referencia al carácter aparentemente tosco que tenía Fernán Gómez, Juana destaca que el gran actor ni siquiera devolvió el saludo. "Nada". Quien sí respondió fue la mujer que le acompañaba, que le explicó que querían ver el interior de la iglesia, pues estaban buscando localizaciones para el rodaje de una película y que el pueblo les encantaba.
-Ahora mismo voy por la llave –dijo Juana-.
La llave la guardaba la Pola, que en principio se negaba a que se abriera la puerta de la iglesia por temor a que, al tratarse de gente forastera, fueran a robar.
Juana les enseñó la iglesia y estos le anunciaron que ya tendría noticias suyas.
-Yo estoy aquí para lo que haga falta. Toma mi teléfono.
Juana aclara que no era su teléfono sino el teléfono del pueblo, pues solo había uno para todos los vecinos.
-Pues vas a tener noticias mías, le dijo la mujer que acompañaba a Fernán Gómez. Necesitamos a una persona para que trabaje con nosotros.
En una conversación distendida en abril de 2022, Juana recordaba que el rodaje de Viaje a ninguna parte en Arisgotas "fue una experiencia importante". "Yo no era alcaldesa ni la madre que lo parió; no estaba casá, siquiera".
Y tras ese encuentro frente a la iglesia se inició el papel protagonista de Juana en el rodaje de Viaje a ninguna parte en Arisgotas, en el que asumió una importante función en el área de producción de la película, además de actuar en el rodaje con el resto de vecinos. De su responsabilidad fue reunir y coordinar a más de un centenar de figurantes, ataviarlos al estilo de la época en que se desarrolla la película y proporcionar el atrezo que se requería en cada momento.

Era impresionante ese hombre

A Juana le impresionó la personalidad de Fernando Fernán Gómez: "Oiga, oiga, decía Fernán Gómez. Era impresionante ese hombre. Hasta a su hija la cogía de los hombros y decía: es que es muy difícil mover a los artistas".
El padre de Juana, Longinos, tenía por entonces una barba larga y formaba parte de los extras del rodaje. En un momento que llega la cámara a su altura ruge la voz de Fernán Gómez:
-Corte, corten!! Ese señor, fuera!
"No te creas que se andaba con… Y voy y le digo: ese es mi padre y va a actuar aquí. Y punto".
-Pues que se dé la vuelta -dijo Fernán Gómez-. Cuando vaya la cámara que se dé la vuelta
"Y yo le digo: papa, tu cada vez que llegue la cámara, te das la vuelta. Y cada vez que iba, pues se daba la vuelta, claro".

Cortarle el pelo al personal

"Otra vez me dijo que necesitaba cien personas; no sé cuantos niños, no sé cuántas mujeres, no sé cuantos hombres… total, que yo ya los tenía y a la crítica hora dice que hay que cortarle el pelo al personal. Había gente que quería y había gente que no quería. Y a la gente que no quería no la podías obligar".
Y recuerda algunos pasajes de aquel episodio:
-Una polla, me vas a tocar a mi el pelo.
-A tomar por culo. Pues nada, fuera, tu no vales.
Consecuencia de los recelos capilares de algunos vecinos, llegó el momento de empezar a rodar la verbena y faltaba un montón de gente.
-¿Y la gente, y la gente, dónde está la gente?, gritaba Fernán Gómez.
-La gente estaba preparada, le dije. El problema es el cortar el pelo.
"Mi hermano Luis no se quería cortar el pelo y yo le dije: tu te vas a cortar el pelo, toma esta gorra, te la pones. Y a Fernán Gómez le dije: ¿No tenía que irse usted a cenar al Conde, a Orgaz?"
-Sí, contestó.
"Pues hala –respondió Juana a su vez-. Tire usted y cuando venga está todo solucionado".

La noche del baile estaba la plaza llena de gente

"Conque se fueron a cenar… Bueno, estaba la plaza llena de gente. Pego un silbido, me subo a una mesa y digo: quien quiera apuntarse a la película que se baje conmigo para abajo".
"Pues toda a plaza para abajo".
-Oye, que te tienes que cortar el pelo
-Yo me corto el pelo y lo que haga falta, pero yo quiero actuar en la película.
"Otros me decían: apúntame por si acaso, por si acaso falla alguno".
"Total, que no hubo problema. Cuando vino ya estaban todos vestidos y la gene en la plaza.
Borrachos perdíos, venían: Juan Diego, Gabino Diego, José Sacristán… pero como una cuba. Traían un pedo cuando venían de cenar…"

Aquí no nos dejan

El interior de la iglesia de Arisgotas debía ser escenario de algunas secuencias de la película, pero el cura, don José, no dio su autorización "porque se decía coño y joder". Así que el escenario se trasladó a Torrelaguna.
"Cojo al personal y les digo: que nos vamos a Madrid, que aquí no nos dejan. Avisé a un taxi y a una furgoneta y nos fuimos a Torrelaguna".
El agrio carácter de Fernán Gómez indignaba con frecuencia a la entonces muy joven Juana:
"Sale un pobrecillo y le dice a Fernán Gómez: ¿Cómo está usted?"
-Pasa, pasa, pasa, le contestó
"Me dieron ganas de decirles: eh, subid a la furgoneta que nos vamos para el pueblo, que le den por culo a este tío, que aquí no se puede estar"
A la hora de cobrar, Juana les dijo que por 3.000 pesetas, que eran lo que les pagaban en Arisgotas, "no va a ir mi pueblo a Torrelaguna. Que 5.000 pesetas.
Y dijo: eso es un problema. Y le contesté, que no, que no, que no. Y si le hubiera dicho 10.000, sin problemas."
"Ganamos muchos cuartos aquí en Arisgotas".
-Oye, Juana: necesito un espejo antiguo.
"En cualquier casa: oye, déjame un espejo antiguo. ¿Cuánto me pides por el espejo? Lo que pidiera. Pagabas por el espejo y luego se lo devolvía. A mi me pagaban por hacer el trabajo ese y por actuar.

Pasamos una noche… la madre que me parió

De la semana que duró el rodaje los arisgoteños guardan gratos recuerdos. Como los de Juana, cuando bailó en la verbena con Emilio Castelar: "Pasamos una noche… la madre que me parió. Yo me daba por reir".
-Cállate, Juanita, me decía.
"Lo pasamos de puta madre; ahora, terminamos a las 5 de la mañana. Luego yo me iba a trabajar a la fábrica de las camisas que había en Mora. Y, cuando empezaban a grabar, iban a por mi. Nos veníamos, un bocadillo corriendo, y a grabar. Paramos en Orgaz también a grabar. La verdad es que aquello fue una experiencia".

Sin distinciones de ninguna clase

El buen ambiente entre el equipo de rodaje y los vecinos fue la tónica dominante: "Un día nos fuimos a comer al Conde, fíjate si hace años. Y allí no había: aquí los artistas, aquí… no. Todos en una mesa como en una boda. Y allí, a comer. No sé si era menú o lo que nos pusieran. Allí comimos todos juntos . Comimos Fernando Fernán Gómez… eso sí: allí no había distinciones de ninguna clase. Y el güisqui, Caballo Blanco, bien me acuerdo. Fernán Gómez, José Sacristán y Juan Diego… cajas enteras. Y Juan Diego unos pedos… De to había allí; te le digo yo. Hacía un sol que te cagas a la hora de comer y él allí con una chaqueta helao. Dormían en el Conde. Todo en el Conde… Aquí estuvieron súper a gusto.

Si te quieres venir …

Cuando terminó el rodaje en Torrelaguna finalizó la participación de los vecinos de Arisgotas en Viaje a Ninguna parte. A Juana le dijeron:
-Escucha, aquí se termina esto, pero si tú te quieres venir, aquí vas a tener trabajo siempre, porque después de esta película viene otra y después otra y después otra.
"Y yo les dije que no, que esta vida no es para mi. Yo me voy a mi casa. Y tenía la función de preparar a la gente, de vestirlos, de tú ponte esto, tú ponte aquello. Fue una experiencia importante". .

 

Santiago Gómez Fernández-Cabrera

 

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Creación: abril 2023 / Última modificación: